Los Siglos XVI, XVII y XVIII fueron un periodo de decadencia para la zona, sobre todo debido a la continua segregación de los pueblos que configuraban el Real de Manzanares. El pueblo sufrió un descenso poblacional muy importante, lo que repercutió sobremanera en la riqueza del mismo. Las fuentes de riqueza continuaban siendo las mismas, se llevaba a cabo una agricultura casi de subsistencia, con una pobre ganadería, y un escaso comercio, podemos hablar de una situación casi de autarquía. De esta ... (ver texto completo)