Yo creo que la hospitalidad es la base de todo entendimiento. Si quieres tener un
pueblo feliz, debes ofrecer tu
casa, tu mesa, tu
pan, tu vino y tu
amistad. De lo contrario, el pueblo vive hacia "sus adentros" sin percatarse de nada más.
Ser social y amigable, a largo plazo, da muchos más
frutos que compensan el que alguien te gorronee un cubata.
Las Peñas no cumplen esa función. Triste, pero real.