El cobarde sigue en sus trece. Con tal de no disculparse de sus acusaciones sin fundamento es capaz de cualquier cosa. Ahora se agarra a que es igual quien insulta que quien disculpa. Debe dedecirlo por los que le disculpan a él de sus continuos insultos y falsedades.
Y vuelve a repetir lo de el ladrón y su condición. El refrán es muy bonito, como casi todos los del refranero castellano, y se le puede aplicar muy bien a él, que se debe de creer que todos somos tan inmorales como lo es él mismo.
MLUSA, eres un auténtico cobarde. Sigo esperando tus disculpas por acusarme de algo que yo no hice. Estás quedando como lo que eres, como alguien sin sentido de la ética.
Bnb.
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