La campaña de las catalanas que hoy concluye ha reabierto, durante unos días, el debate sobre la reforma del Estatut. Los miembros del tripartito lo han utilizado como baza electoral, como conquista de un modelo territorial que ha conseguido establecer unas relaciones bilaterales entre Barcelona y Madrid. Hay que recordar que la bilateralidad es una característica no ya de los estados federales si no de los estados confederados. CIU se ha presentado como la fuerza que puede impedir la aplicación ... (ver texto completo)