J. A. G. Manuel García, vecinos de Chanos, trabajó en los viejos
túneles de Las Portillas, que tanta silicosis sembraron en los cuerpos de los trabajadores, que salían de las entrañas de la tierra como molineros.
«Yo cobraba de pinche 5 ó 6 pesetas al mes. Después de la guerra cobraba 300 pesetas y trabajaba 10 horas casi. Pagaban por quincenas. La empresa encargada era la de Los Cachafeiro» afirma, sentado sobre una escalinata de Chanos.
«Mi trabajo consistíó en mulero, llevaba la mula que tiraba
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