Una tarde bajó a la playa una mujer extraordinariamente bella, seguida por un chiquillo de unos ocho años, calculo, y por una mujer vestida de negro: la sirvienta. Llevaban bolsas de bocadillos del Hotel Imperator, y supuse que el chico pasaba la mayor parte de su vida en hoteles. Era digno de lástima.
La criada sacó algunos juguetes del montón que llevaba en un macuto. Todos parecían poco apropiados para la edad del niño: un cubo de playa, una pala, algunos moldes, un balón hinchable y unas arcaicas ... (ver texto completo)
La criada sacó algunos juguetes del montón que llevaba en un macuto. Todos parecían poco apropiados para la edad del niño: un cubo de playa, una pala, algunos moldes, un balón hinchable y unas arcaicas ... (ver texto completo)