3ª PAGINA:: A la altura de Merendeses se puso a llover. “El Velas”, que era el Jefe, le dijo al Nono: -tú tápate con la capa que yo me meto en la caja-.
Era muy temerario y no le tenía miedo a nada. Levantó la tapa, cubierta con un cartón, se instaló en el interior y se la colocó encima. Rompió y dobló un cacho del cartón que metió de tope, para evitar el cierre hermético y poder respirar.
Como llevaban varias jornadas agotadores, mal comiendo y mal durmiendo ... (ver texto completo)
Era muy temerario y no le tenía miedo a nada. Levantó la tapa, cubierta con un cartón, se instaló en el interior y se la colocó encima. Rompió y dobló un cacho del cartón que metió de tope, para evitar el cierre hermético y poder respirar.
Como llevaban varias jornadas agotadores, mal comiendo y mal durmiendo ... (ver texto completo)