CUANDO LA VERDAD TE HACE DAÑO
Hace ahora unos treinta y cinco años, comprendí el dolor y el mal sabor que puede dejar que, en el entierro de tu padre, te encuentres solo, no ha sido mi caso, más este hombre con el que me unía una buena amistad, me confesaba, “mi padre debió de ser una mala persona, ya que en mi tierra debió de tener mala conducta en su juventud” no quise tirar de la manta, sabia de sobra por qué nadie fue a su entierro, yo tampoco hubiera ido, era superior a mi fuerza, y aunque ... (ver texto completo)
Hace ahora unos treinta y cinco años, comprendí el dolor y el mal sabor que puede dejar que, en el entierro de tu padre, te encuentres solo, no ha sido mi caso, más este hombre con el que me unía una buena amistad, me confesaba, “mi padre debió de ser una mala persona, ya que en mi tierra debió de tener mala conducta en su juventud” no quise tirar de la manta, sabia de sobra por qué nadie fue a su entierro, yo tampoco hubiera ido, era superior a mi fuerza, y aunque ... (ver texto completo)