Eran los años finales del siglo XIX, cuando llegada la fecha de la fiesta del Toro de la Vega, segundo martes del mes de septiembre, el señor “Ronjolilla” decidió ir a demostrar su valor frente aquel toro que como siempre era un toro grande y bravo. Él salió de La Seca que era su villa donde vivía, y decidido con su burro y su lanza se marchó camino de Tordesillas, allí demostró su valor matando con su lanza al toro que imponía por su tamaño y bravura, no a muchos metros del famoso Puente Romano ... (ver texto completo)