AQUEL HOMBRE HACIENDO CUENTAS
Era un hombre ya con casi ochenta años, su vida la tenía bien vivida, y sus huesos empezaban a fallarle, hasta ese tiempo tuvo una salud bastante buena, pero le había comentado a su esposa que su salud se iba quebrando. La esposa le contestaba, eres un afortunado, no tienes nada que sea grave, y te morirás de viejo aburrido en tu ventana con visillos. El hombre aquel cargado de vida y trabajo en la agricultura, veía que sus piernas estaban cansadas, el podar las viñas ... (ver texto completo)
Era un hombre ya con casi ochenta años, su vida la tenía bien vivida, y sus huesos empezaban a fallarle, hasta ese tiempo tuvo una salud bastante buena, pero le había comentado a su esposa que su salud se iba quebrando. La esposa le contestaba, eres un afortunado, no tienes nada que sea grave, y te morirás de viejo aburrido en tu ventana con visillos. El hombre aquel cargado de vida y trabajo en la agricultura, veía que sus piernas estaban cansadas, el podar las viñas ... (ver texto completo)