De mi infancia recuerdo los puestos en el Pipaire, en la era, con dulces, cachabas en la punta adornadas con una bola de color y cintas, el olor al carburo de la iluminación de los puestos, la procesión con el alguacil lanzando cohetes, representaciones teatrales en un local que había en la calle Colgarizo, creo que este local pertenecía a los labradores, al padre del "Berrete" que esos dias sacaba su puesto a la calle para vender las chuches, a las gentes engalanadas con la iglesia al completo, ... (ver texto completo)