Hace muchos años tuve el privilegio de vivir en Santiuste y convivir con las gentes de aquel tiempo, tan castellanas, honestas, dignas y buenas gentes. Aun recuerdo las puestas de sol paseando por sus
campos. No puedo olvidar nunca que los mejores melones que he comido en mi ya larga vida, fueron los de Santiuste. Todavia los busco en las
tiendas y
mercados, alguna vez hasta tuve suerte.
Santiuste de San Juan Bautista tiene y tendra siempre un lugar en mi corazon y en mi mente. Me encanto ver el
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