La colaboración que narra la elaboración de la leche en polvo me trae también viejos recuerdos. Como habíamos de ir provistos de un vaso, el primer día me compré uno de cinc y lo llevé a la escuela. recuerdo como en una gran olla, una de las madres- creo que iban por turno-, se afanaba en quitar los grumos dando vueltas con una batidora de esas de alambre. Dejamos los vasos en la escuela y al día siguiente el mío apareció en el corralito interior todo aplastado. Por lo visto a bambi, el perro perdiguero ... (ver texto completo)