Esta fábula de Samaniego, que recuerdo de la escuela, no tiene doble intención a pesar del parecido del apellido de un político con el apelativo del segundo gato.
LOS GATOS ESCRUPULOSOS
Qué dolor! por un descuido
Micifuz y Zapirón,
se comieron un capón,
en un asador metido.
Después de haberse lamido
trataron en conferencia
si obrarían con prudencia ... (ver texto completo)
LOS GATOS ESCRUPULOSOS
Qué dolor! por un descuido
Micifuz y Zapirón,
se comieron un capón,
en un asador metido.
Después de haberse lamido
trataron en conferencia
si obrarían con prudencia ... (ver texto completo)