El caso es que no se la razón por la que existe la prohibición de subir al poste siendo la montaña de dominio de las gentes del pueblo y no del estado ni de la televisión. Ellos adquirieron un derecho de instalar las torres (dos) y de hacer la carretera de acceso y nada más. Las torres ya están debidamente valladas y vigiladas por cámaras y no hay necesidad de acercarse a ellas por lo que tú subes, miras, contemplar, sacas la foto, echas tu meadita discretamente (sin mirar a las cámaras) y si quieres ... (ver texto completo)
Un dato curioso y es que la luces de Deza apenas se notan desde en punto a pesar de estar a cuatro kilómetros de distancia, lo mismo que pasa con el pueblo pues está detrás de un cerro gordote. En cambio se ve el resplandor de Madrid y más todavía si el tiempo está nublado pues las nubes reflejan mejor el resplandor y a veces parece que el cielo está ardiendo tal como pasa con las auroras boreales. Y estamos, en línea recta, por allá por los 150 kilómetros.
Un abrazo.
Un abrazo.