Efectivamente Pefeval: La familia es la que ha fallado en la educación, seguramente por el miedo a los traumas que introdujeron los psicólogos. Antes no había traumas, aunque tampoco era bueno tanto coscorrón, por sistema. Recuerdo en Deza, que sólo protestaba al maestro por castigar físicamente a sus hijos, un sastre que no recuerdo su nombre. Es posible que Félix. Ahora hemos pasado al otro extremo. El otro día una maestra fué zarandeada por el padre de un alumno, por reprender a su hijo, cuando ... (ver texto completo)
PROFESIÓN CON GRAN FUTURO
Visto lo visto, la del TRAUMATÓLOGO. Con la ligereza que se habla hoy de los trumas y de traumatizar a los menores -los hay con diecisiete años, once meses veintinueve días y veintitrés horas- digo yo que habrá que llevarlos al traumatólogo que debe ser aquel profesional que más entiende de traumas (aunque parece ser que también trata cosas de huesos, pero nunca será comparable una rotura de fémur con los traumas de los nenes). Si no fuera un asunto serio éste de la educación, sería para tomarse a risa la reacciones de algunas familias superprotectoras -no todas, por favor- ante no el castigo corporal, felizmente desterrado de los colegios, sino cualquier reprimenda, amonestación o castigo que aplique, ¡ay, los traumas!, algún osado u osada enseñante, también llamados maestros o profesores. Y los ejemplos, que como Teruel, existen, y haberlos haylos. Sería prolijo entrar en detalles. ... (ver texto completo)
Visto lo visto, la del TRAUMATÓLOGO. Con la ligereza que se habla hoy de los trumas y de traumatizar a los menores -los hay con diecisiete años, once meses veintinueve días y veintitrés horas- digo yo que habrá que llevarlos al traumatólogo que debe ser aquel profesional que más entiende de traumas (aunque parece ser que también trata cosas de huesos, pero nunca será comparable una rotura de fémur con los traumas de los nenes). Si no fuera un asunto serio éste de la educación, sería para tomarse a risa la reacciones de algunas familias superprotectoras -no todas, por favor- ante no el castigo corporal, felizmente desterrado de los colegios, sino cualquier reprimenda, amonestación o castigo que aplique, ¡ay, los traumas!, algún osado u osada enseñante, también llamados maestros o profesores. Y los ejemplos, que como Teruel, existen, y haberlos haylos. Sería prolijo entrar en detalles. ... (ver texto completo)