Sí, como se dice aquí, en aquellos tiempos pretéritos hubo maestros que aplicaron con un entusiasmo digno de mejor causa, o de figurar en los anales de los malos tratos, aquel principio de "la letra, con sangre entra". La descripción que hace pefeval es exacta y calcada a la que he oído que se aplicaba en bastantes escuelas de la época. Y digo oído, porque fui de los que aún tuvieron la suerte de no sufrir el mismo rigor que nos relata pues en la capital y en un colegio externo de frailes las cosas ... (ver texto completo)
Aunque el foro no es un obituario, si que quería participar mi sentimiento a los hijos y familiares de la Sra Eulalia- viuda de Emeterio Laguna- y, sobre todo a Mercedes y familiares de Francisco Carramiñana, que fué mi amigo y condiscípulo durante el tiempo que permanecí en Deza, aunque después la vida nos hizo marchar por distintos derroteros.
un saludo
Hoy, después de las vacaciones de Navidad empiezan de nuevo las clases con los niños en las escuelas. Sé de algunos maestros que no van precisamente, al encuentro de sus alumnos, con la moral muy alta y que hubieran preferido que les tocara un buen pellizco de las loterías que se han celebrado en estas fechas pasadas y a pesar de su vocación, dejar de lado la educación, en las condiciones actuales.
Los maestros y maestras en la actualidad, lo contrario de lo que nos cuenta el comunicante anterior, ... (ver texto completo)
Los recuerdos de mi niñez acerca de los maestros, las escuelas y las costumbres de aquellos años de posguerra, debido a mi buena memoria, están frescos y aquel pasado lejano lo recuerdo casi con más nitidez que el pasado presente. Asistí a la clase de D. Jesús hasta que se marchó a Soria. D Jesús era bonachón y, aunque nos sacudía con un palo de pizarra, no castigaba mucho.
De aquella escuela, pasamos al ciclo siguiente. Cuando llegué a la de los mayores, todo cambió. Eran aquellos tiempos de la ... (ver texto completo)
A propósito de médicos y maestros y los tiempos actuales. Recordábamos la dureza de otros tiempos tan diferentes a los actuales. Dura vida, con su diferente gradación, claro, la de casi todos: los campesinos, los pastores, el herrero, el médico, el maestro... y los niños. Nadie queremos para los chiquillos de ahora la dureza de antaño, pero... Si os dais una vuelta por algunos colegios actuales, raro es el día que no hay que llamar a algunas casas para que vengan a recoger a sus retoños: que si me ... (ver texto completo)
El amigo Manuel pone el énfasis, en el tema tratado, que precisamente nos recuerda a los médicos que hubo en nuestros pueblos. Una labor por cierto muy meritoria. Yo tambien quisiera hacer extensivo mi reconocimiento a todos los maestros y maestras que han pasado por nuestras vidas en especial a los que recuerdo de Deza: A Doña Pasión, Don Antonino (el Muso), Don José (el Catalán), Don Gerardo, Don Andrés, Don Jesús, Don Félix, Doña Amalia, Doña Hermógenes, Doña Mercedes, Doña Conrada, Doña Luisa, ... (ver texto completo)
En la presente fotografía podemos apreciar la evolución del vestir en Deza. Vemos que algunos de nuestros antepasados llevan todavía el traje baturro y otros la blusa y el patalón largo, eso sí con pocas señales de haber sido planchados alguna vez, que estuvieron de moda durante algunos años.
El traje de baturro que se llevaba en Deza consistía: cachirulo, chaqueta de panilla negra, camisa blanca, calzón de panilla negra, faja grande morada, calzoncillos atados a la rodilla, media, calceta y calcetín, alpargatas de baturro. Lo usaban hasta para ir a trabajar al campo. Para las fiestas tenían otro nuevo.
La faja morada la conservaban para vestir y para trabajar se ponían una negra.
Piñorra. Traje típico de tierra de pinares de la provincia de Soria, sobre todo de las tierras altas del norte, tal como Vinuesa.
Obra del escultor Herrero. Expo Deza "Arte y Palabra 2000".
Los trajes en Deza se han ajustado siempre, por su proximidad con Aragón, con el estilo de vestir baturro.
Un abrazo
Sé que este foro es visitado por gentes de otros lugares, algunos es posible que no conozcan Soria y su provincia y, probablemente, muchos de ellos desconocedores de la secular extrema dureza de la vida dealgunas comarcas provinciales, hasta hace cuatro días como quien dice. Así lo vio y vivió nuestro mencionado médico:
"Hombres duros, vestidos de pana parda, tocados con su boina, envueltos en sus mantas y calzados con abarcas.
Mujeres envejecidas prematuramente, con sus ceñidos jerseys, con amplias ... (ver texto completo)
MÉDICOS RURALES. No hay duda de que, por duro que fuese el trabajo de aquellos médicos rurales de hace varias décadas, más lo fue el de sus pacientes, moradores de nuestros pueblos. Y, aún así, no era lo mismo trabajar en pueblos como Deza, Almazán o la comarca del Campo de Gómara que en tierras altas, donde la orografía, la altitud y las malas comunicaciones hacían, si cabe, más dura la vidad de sus moradores. Mi labor de reconocimiento a estos profesionales, como se díría hoy, no impide afirmar ... (ver texto completo)
Buenos días Deza: ¡Por fin nos hemos librado...! Se acabaron las fiestas, se terminaron las comilonas, concluyeron los aburrimientos y llegó el trabajo. Ya estamos de nuevo en el quehacer normal y comenzamos a vivir. Ya es hora de que le veamos la cara de mala uva a nuestro simpático jefe y le aguantemos sus gracias. ¡Qué bonito todo ello...!
Bueno, todo lo expuesto obliga exclusivamente a la gente de la calle. A los políticos, según leo en un importante diario de la mañana, todavía les han sabido ... (ver texto completo)
He leído con interés una síntesis de los recuerdos y vivencias del Dr D Rafael Cano por los pueblos del norte de la provincia durante los años sesenta.
Yo nací a mediados de los cuarenta y comprendo al autor en cuanto a las calamidades y miserias que pudo ver en aquellos pueblos, algunos ya desaparecidos, afortunadamente no es el caso de Deza que siempre disfrutó de una boyante agricultura. He asistido por medio de la empatía a sus visitas por los pueblos, he entendido la idiosincrasia de esa gente ... (ver texto completo)
"TIERRAS DE SAN PEDRO" No creo que D. Diego Rafael Cano García, autor del libro que lleva ese título, si, como deseo, vive a sus 77 años, se moleste porque reproduzca algún parrafo del mismo, revelador de las condiciones en que trabajaron aquellos médicos.
"Pasaba los días metido en casa al amor del brasero y la mesa camilla, con el temor de que llegase un aviso para un pueblo, pues siempre asustaba el frío, que era mucho más intenso si ibas montado a caballo.
Era un tormento cabalgar en ese tiempo. ... (ver texto completo)
Gracias, abuelo, por tus palabras. Mérito el vuestro que nos permite "engancharnos" a estas páginas por la variedad de temas interesantes que salen casi a diario. Nos obsequias con la historia del médico que salió a caballo con la nevada invernal. Tema que abre muchas posibilidades de comentarios, aunque sólo sea como reconocimiento a la humanitaria y abnegada labor de aquellos hombres -los médicos rurales- que ejercieron su profesión en unas condiciones muy duras en provincias de clima tan severo ... (ver texto completo)