Chufla, chufla...
Mi abuelo era un peligro al volante.
Se saltaba las señales.
Se metía en dirección prohibida.
Iba siempre por mitad de la carretera, con la línea de separación entre las ruedas.
En una ocasión memorable, con el coche lleno de nietos, dio marcha atrás en la m-30.
Si alguien le decía algo, o le paraba la policía, salía con aquello de "antes de que usted naciera yo ya era guardia civil" *.
Y aunque mi abuela siempre le ha acusado de correr mucho, iba despacio, despaaacio...
... (ver texto completo)
Chufla, chufla que no quiero correr más...
Yo soy una señorita dulce y delicada.
El profesor de la autoescuela me pega con un periódico enrollado si le pito a alguien o intento hacer pirulas, así que tampoco tengo oportunidad de ser de otra manera, pero el otro día se me cruzó un taxista, me asusté, me hice un lío con los pedales y se me caló el
coche que, por cierto, no se calaría nunca si estuviera bien diseñado.
Los conductores de los
coches que estaban detrás empezaron a pitar, y la verdad
... (ver texto completo)