El tio Gayan era un hombre muy tieso vestido con polainas, gorra y fumando en pipa. El típico chaufeur de entonces. Desconozco las causas por las que dejó de venir. La cosa es que después de dejarlo él, el correo llegaba desde Alhama de Aragón. Los coches en los años cuarenta, llevaban gasógeno, un aparato que se tuvo que montar por falta de gasolina y que andaba con el gas del carbón que se quemaba en un calderín. Por cierto que trajeron ómnibus con baca y con los asientos corridos que hoy valdrían ... (ver texto completo)