Y tenemos que admitir que los sorianos para esto del comercio no somos fenicios. Nos falta carisma para agradar a la gente y no sembramos para recoger. Quien no esté de acuerdo que se dé una vuelta por otros sitios. Fijémonos en los bares de Soria, por ej. Encima parece que los clientes les hacemos un favor (no a todos, sino a muchos de ellos, para ser justos.)