1836: Fuerzas liberales mandadas por Espartero derrotan a los carlistas en Luchana (Bilbao).

100 años justos más tarde, los carlistas y sus correligionarios se tomaron cumplida venganza.
1680: Marruecos y los Países Bajos firman un tratado de alianza para fomentar la piratería marroquí en el Mediterráneo contra España.

Más o menos como ahora.
Año cero patatero: Jesús, el fundador del partido de los pobres y desarrapados. Después, el sector duro de sus sucesores se alió con Constantino y compañía y fundaron un tinglado boyante. El jefe y sus ministros han dejado la pobreza.
Los maestros y pediatras de Belén, Jerusalén y comarca se han manifestado pacíficamente ante el palacio de Herodes para que cesen las matanzas de inocentes. "Este rey nos va a dejar en el paro", gritaban. La guardia real ha cargado contra los manifestantes y hay 27 descalabrados.
(Este mensaje era para el 28, pero como de anacronismos herodianos sabemos un rato...)
LORS REYES NO SE ADHIEREN A LA HUELGA GENERAL

"Estos del GPS -en alusión al gremio de pastores- han perdido el norte; su líder, el rojeras y republicanote Abraham del Huerto los está llevando al ídem", ha declarado Gaspar (el Zarrias) en perfecto latín. Mejor que se guíen por la estrella, ha añadido.
TIEMBLA EL MISTERIO CON LA HUELGA GENERAL

El caganet se suma a la huelga.

El caganet nos envía un fax comunicando que se adhiere a la huelga general del GPS (Gremio de pastores solidarios de Belén y alrededores). A mí lo que me revienta, nos dice, es que uno se ofrece "gratis et amore" para que luego haya listos que te cuelguen en el yutube con las posaderas al aire, violenten tu intimidad y seas el hazmerreir de todos los paisanos. Y sin combrar un duro. Que luego, y está feo señalar, hay ... (ver texto completo)
TIEMBLA EL MISTERIO

HUELGA GENERAL

El GPS de Belén y alrededores (el gremio de pastores solidarios) se ha declarado en huelga general reivindicando mejoras para el sector, por lo que no acudirán a arrimar el hombro al portal de Belén. El motivo, según su portavoz Abraham del Huerto, es que ya están hartos de que el precio de los corderos esté por los suelos y no reciban apoyo ni terrenal ni celestial. Todo el año currando a pleno sol, o con frío y lluvia, luego haciendo de figurantes por estas ... (ver texto completo)
El gremio de lavanderas del río también se suma a la huelga general porque están hartas de pasar frío en el río y nadie se acuerda de ellas. Ni una copita de anís Castellana nos dan, sin embargo venga a beber los peces en el río, que luego cogen unas teas que no veas, han manifestado a este foro.
TIEMBLA EL MISTERIO

HUELGA GENERAL

El GPS de Belén y alrededores (el gremio de pastores solidarios) se ha declarado en huelga general reivindicando mejoras para el sector, por lo que no acudirán a arrimar el hombro al portal de Belén. El motivo, según su portavoz Abraham del Huerto, es que ya están hartos de que el precio de los corderos esté por los suelos y no reciban apoyo ni terrenal ni celestial. Todo el año currando a pleno sol, o con frío y lluvia, luego haciendo de figurantes por estas ... (ver texto completo)
Tampoco lo pasábamos mal con el Noé, o más bien a su costa, para ser exactos. Era éste el tonto que le correspondía al barrio que, como cada pueblo, y para no ser menos, también tenía el suyo. Más o menos de nuestra edad, se pasaba el día con la boca entreabierta mostrando sus dientes deformes, la baba y los mocos colgando, que de rato en rato restregaba en la bocamanga del jersey, sobre la que dejaba un reguero reluciente. A su madre, también corta de luces, le cabreaba sobremanera que a su hijo ... (ver texto completo)
Ese día de Difuntos, precisamente, se lo dedicábamos a la Simona, una cascarrabias del barrio, tomándonos cumplida venganza de los cubos de agua que nos arrojaba en verano, cuando nos sentábamos en su portal, al resguardo del sol de la tarde, a leer tebeos y las aventuras del Capitán Trueno, el Jabato, Hazañas Bélicas, el Cosaco Verde, el Guerrero del Antifaz u otra parecida que cayese en nuestras manos. Unos días antes, a finales de octubre, nos llegábamos a la droguería del Carrascosa a comprar ... (ver texto completo)
Otras veces, el entretenimiento consistía en hostigar a las Tripis, madre e hija, soltera la madre y soltera la hija: “Tripi, tripooona, cochina, marranooona”. La gente decía que puteaban, algo que parecía imposible viendo el aspecto de la vieja, que ya no podría estar para muchos trotes, e improbable en el caso de la hija, desdentada y envejecida, aunque nunca se sabe de la desesperación y rijosidad de algunos. Hasta había quien aseguraba que eran brujas, aunque, en honor a la verdad, podemos dar ... (ver texto completo)
… y al prójimo como a ti mismo.

Entre las horas que pasábamos en el colegio y los juegos de la calle, todavía nos quedaba tiempo para dejar en mal lugar al amigo Rousseau. El que tardaba en asomar por la calle cualquier personaje diferente del común, y susceptible por tanto de sufrir la mofa, befa y escarnio de los cabroncetes del barrio que no desaprovechábamos la ocasión que se nos ofrecía de regalarnos un motivo de entretenimiento. Quien no se libraba nunca de la chufla era el Federico, un ... (ver texto completo)
Sin embargo, de entre aquellos hábitos y togas, sobresalía la figura singular de sor Rosario, una buena mujer –imagen de aquellas otras monjas de los orfanatos de pobres, asilos y hospitales que veíamos en las películas-; sevillana dinámica y risueña que irradiaba alegría, a la que no costó mucho trabajo convencer a algunos padres de que sus chicos debían aprovechar las aptitudes y no quedarse estancados, por lo que ella se encargaría de hablar con los frailes para que pudieran seguir estudios con ... (ver texto completo)
A muchos de mi generación nos quedó de las monjas un recuerdo de luz artificial y frío invernal, de severidad, intolerancia y tonos grises, de tardes mortecinas acompañadas de meriendas de leche en polvo y queso pastoso y amarillento –leche y polvo de los americanos, decían. Todo esto, y más, hizo que más de uno saliera de allí aborreciendo el queso, las monjas y la leche nauseabunda y, con el tiempo, algún que otro, también a los yanquis, aunque a éstos por otras razones.
Al acabarse el verano volví a casa. Cuando empezó el curso, mis padres me metieron en el colegio de las monjas, donde conocí a los que iban a ser mis primeros amigos de párvulos. La mayoría eran conocidos del barrio, pero otros venían de distintos puntos de la ciudad, como Marcelino que vivía en el lejano barrio de Los Pajaritos. A partir de entonces, nuestros límites cotidianos se ensancharían hasta el lejano finisterre de la Fuente Cabrejas. Pronto conocimos que aquel recinto cerrado, el universo ... (ver texto completo)