¡Pobre madre! ¿Cómo nos iba a explicar lo que para ella misma era un doloroso enigma, que cada día se abría ante ella con el "por qué" incontestado y, todavía entonces, ni siquiera intuido?". Otra referencia la encontramos con motivo de su larga estancia en la cama. "Estuve dieciocho días en la cama atendida por las vecinas, cada una de las cuales apartaba de su miseria lo que podía para ayudarme: una taza de caldo, un par de huevos, unas manzanas, una jarra de leche. De mi familia, sólo mi hermana ... (ver texto completo)