Cuando colgué en el foro este libro de Ezequiel Solana, debería haberlo escaneado, pero hice una foto y con el flash ha salido borroso y demasiado luminoso. Este libro, como digo, lo tengo como un pequeño tesoro que me recuerda aquellos fríos días de mi niñez en Deza; en la calle una gran nevada- no como la del cuento del abuelo-, en el interior de la escuela de D. Jesús una treintena de niños soportando el humo que producía el serrín húmedo de la estufa, mientras comenzábamos la lectura de este ... (ver texto completo)