Hola, pefeval: Deduzco por tus comentarios que has hablado con el abuelo, porque aciertas sobre mi viaje a Soria. Ya le dije que podía darte mi correo, por si te interesa.
Sobre el ordinario de Deza, compruebo que tienes buena memoria, o has vuelto a leer El santero de San Saturio en fechas recientes. Ya ves, como es evidente y lógico, por otra parte, que se han escrito más cosas de Deza de las que uno trae de vez en cuando por aquí. Efectivamente, en el capítulo VI "La nevada" (15 de enero) dice ... (ver texto completo)
Sobre el ordinario de Deza, compruebo que tienes buena memoria, o has vuelto a leer El santero de San Saturio en fechas recientes. Ya ves, como es evidente y lógico, por otra parte, que se han escrito más cosas de Deza de las que uno trae de vez en cuando por aquí. Efectivamente, en el capítulo VI "La nevada" (15 de enero) dice ... (ver texto completo)
Me contaba mi padre que antes de haber la linea del coche las siete de Soria, como se le llamaba aquí, había un hombre que era el propio que cada día subía y bajaba a la capital. Traía el correo y algún encargo particular, especialmente medicamentos.
Por cierto un día de verano había unos segando en la vaga somera y al verlo pasar le digeron que entrara a echar un trago. Les contestó, sin aflojar el paso, que lo haría por la tarde, a la vuelta. O sea que en doce horas se tenía que hacer 112 kilómetros, ... (ver texto completo)
Por cierto un día de verano había unos segando en la vaga somera y al verlo pasar le digeron que entrara a echar un trago. Les contestó, sin aflojar el paso, que lo haría por la tarde, a la vuelta. O sea que en doce horas se tenía que hacer 112 kilómetros, ... (ver texto completo)