Tengo un amigo que decía con cierta ironía y retranca que a Soria le salvaba el largo y frío invierno de la presencia masiva de forasteros; a lo que añadía, con cierta coña, que habría que sembrar de minas algunos parajes de la provincia. Viene esto a cuento de la actitud de algunos de cuantos nos visitan, por cuanto consideran que pueden hacer de su capa un sayo -motivado por su escasa o nula educación- en cualquier rincón provincial. Ejemplos los hay y los ha habido para llenar varias páginas como ... (ver texto completo)