Pefeval, pero luego revisas las hemerotecas y, ¡zas! cae antes un mentiroso que un cojo; con la diferencia, que a algunos no les salen los colores porque para eso hay que tener vergüenza. Y el cemento armado carece de ella, que uno sepa.
Sabemos leer entre líneas, amigo pefeval
Un cordial saludo.
Más sobre la mentira:
La verdad hiere un instante, mientras la mentira mata para siempre.
Hay bocas que dicen las peores mentiras: Dicen verdades a medias.
La verdad es invariable, solo es camuflable con la invención de alguna mentira.
Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Las mentiras más crueles son dichas en silencio. De vez en cuando di la verdad para que te crean cuando mientes.
Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña. Hay que tener buena memoria después de haber mentido.
Toda mentira de importancia necesita un detalle circunstancial para ser creída.
El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera.
El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad.
Ni la utilidad del mentir es sólida, ni el mal de la verdad perjudica mucho tiempo.
Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se vuelve.
Prefiero el desprecio a una vida con mentiras y una mirada vacía.
La mentira sólo encierra la ignorancia de la verdad.
Más vale morir con la verdad, que vivir en agonía con la mentira.
Un saludo
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