Pues si, si. Hubo un tiempo allà por los años 45 del pasado siglo que en nuestro querido pueblo de Poveda de las Cintas tuvimos servicio nocturno de serenos, ¿que os parece? En el silèncio sepulcral de la madrugada se podia oìr la voz de aquellos dos hombres (porque eran dos) que anunciaban las inclemencias del tiempo al grito de! Las dos y nevando! La anècdota no deja de tener gracia vista desde la distancia. En aquella època esas cosas pasaban, es lo que hoy decimos una "alcaldada"
Como bien ... (ver texto completo)
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