Entre los lectores de los mil mensajes aquí publicados, seguramente más de alguno, particularmente si no es oriundo del lugar, habrá "rumiado" para sus adentros esta pregunta: ¿es posible que en este pueblo, llamado Poveda de las Cintas, todo o casi todo, es de color de rosa?. No es mala pregunta, y además, tendrá alguna razón para pensar así. Efectivamente, no todo es de color rosa sino que, merced a a la excelente materia prima povedana y a la sorda labor de unos pocos muy amantes de su pueblo, ... (ver texto completo)