Ahora por suerte en estos ultimos años se han hecho casas nuevas en el pueblo. Esta es por ejemplo una muestra de ello.
Aqui aparecen dos casas de algunos de mis familiares. Como somos tantos...
En nuestro pueblo caen buenas heladas y si no observar esta fotografia.
Con estos hierros al rojo vivo se le ponen el numero y el "LOGOTIPO" del ganadero a cada ternera o ternero.
Mi barbacoa. Que rico sabe aqui todo. Fuera colesterol.
¡que bonitas las cigúeñas en el campanario. Solo tienen un pequeño problema que manchan mucho.
El sr eufrasio nos ha hecho un pozo para calmar la sed en verano. Ahora solo falta saber si no se seca en dicha epoca.
¿quién es el gracioso que ha situado tan bien a Guadramiro en el mapa de España en la primera página? por lo menos en guadramiro nos sentimos bastante españoles.
Vaya nevaditas que hemos tenido este año en guadramiro!! como no las habían visto muchos mayores. Lo bueno , que hemos podido disfrutar de bonitas espampas y paisajes nada típicos en nuestra zona. Saludos guadramirenses.
Ese es mi pueblo :pp!!
Observo que ahora el alcalde es Alfonso, el hijo de Honorio, buena gente como es en general toda la de Peralejos.
Un saludo y que sigua la fiesta
Sixto.
Vaya fiestecita con el tren! Recuerdo que aquella tarde nadie se pudo echar la siesta, pero bueno, todo sea por la fiesta, no?
Algo recuerdo yo de Justiniano del Caño, pero no lo pongo derecho, porque se trata de algo sucedido hace ya cuarenta o más años.
Querido Justiniano, ¿Tú llegaste a acompañarnos a la "cueva de los murciélagos, en BARRUECOPARDO, dirigidos por un chico de este mismo pueblo?
Confírmanos tales extremos.
Saludos a todos los de Guadramiro. Marcos Marcos.
En este caozo me caí cuando era un renacuajo y a duras penas pude salir, es de lo único que me acuerdo, las pasé canutas!! y eso nadie lo sabe, y todo por culpa de una rana.
Un abrazo para este grán pueblo.
Al verla recuerdo los atardeceres soleados de verano.nos sentabamos y dejabamos correr el tiempo hasta la hora de la cena.veíamos pasar los pocos coches de la carretera, jugabamos alrededor de ella, y en las tardes que fuí sola disfruté de la paz del lugar, leí libros sentada a sus pies, de los que disfruté enormemente y todavía hoy, con 32 años, recuerdo aquella cría que sentada en aquel mágico lugar , deseaba que no pasara el tiempo, que nunca acabase agosto.