"Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos.
Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo,
pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se le debería
evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar,
de perdonar, de reír de aprender cosas nuevas, de haber desafinado nuestros
egos y nuestros apegos. Po eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrímíento
ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.
Nos ... (ver texto completo)
Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo,
pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se le debería
evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar,
de perdonar, de reír de aprender cosas nuevas, de haber desafinado nuestros
egos y nuestros apegos. Po eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrímíento
ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.
Nos ... (ver texto completo)