No es un olmo, pero me gusta esta oda a su nombre, y como en nuestra tierra también se da el caso con otros “seres vivos”, os dejo un pasaje del mismo
Todo en la vida, incluso en malos momentos hay un halo de esperanza.
Antes que te derriben, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de
campana,
lanza de
carro o yugo de
carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un
camino;
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