Que miedo existe. Las dictaduras imperan. Condenan a nuestra alcaldesa y nadie dice nada. Lo lógico será defenderla, al menos, los que la hemos votado, porque sino, hacemos el ridículo más espantoso. Votar a una delincuente. Y si el de Bercimuelle tiene razón no nos quedará más remedio, que claudicar y reconocer una vez más que nos hemos equivocado. Se prevee una reunión proximamente en Puente, para tratar éste tema, que parece complicado. Quizá sería necesario que viniera el demandante a explicarnos ... (ver texto completo)