Ayer era un día que concitaba ilusionadas esperanzas de todos los españolitos adictos al Real Madrid soñando desbancar al Borussia Dortmund, obstáculo interpuesto en el camino hacia la final de Wembley cuyo resultado ha sido una inesperada china maléfica introducida con calzador en las botas de los merengues, aunque yo diría que no tan inesperada.
Si la garra puesta en el encuentro por los madridistas durante los últimos diez minutos del encuentro se hubiera mantenido durante el resto del partido, ... (ver texto completo)
Si la garra puesta en el encuentro por los madridistas durante los últimos diez minutos del encuentro se hubiera mantenido durante el resto del partido, ... (ver texto completo)