Que sorpresón querido
amigo erre! me estaría dosificando, para la larga
noche verbenera y peñera, que duró hasta la hora del vermut, junto con nuestro peculiar y conocido jefe de retos, viendose cortado esta, por los ahora quehaceres religiosos de
santa misa y
procesión, que fijate los cuales, siendo dificil de imaginar al final me hicieron poner los pelos de punta!, al cantar a la
virgen nuestra gente en la
iglesia, una vez acabada procesión, al unísono con el resto fuera del Viva Poveda! sabes
... (ver texto completo)