Soy Avelina. Recuerdo mi niñez muy bonita jugando aqui con las monjitas, ya que yo nací en Santibañez de Ecla y está al lado. Al ver estas preciosas fotos, me ha recordado mi infancia y me ha echo inmensamente feliz. Gracias.
En este rincón se puede ver una piedra con tres estrellas. ¿Dónde estuvo antes?
Este pequeño puente de hierro sirve para superar el arroyo Ballarón, ya en su desembocadura en el Burejo.
El viejo colmenar sigue en pie, mientras que las abejas siguen con su trabajo de elaborar la miel con el polen que encuentran por la vega.
Dar un paseo por el campo, aunque sea por el rastrojo con sus incomodidades, no deja de ser agradable.
Ola soy un tal javi de santibañez el bajo un saludo a todos quien leais este mensaje.
Vuelta casa. Es mediodía. El calor aprieta. Hasta la sombra se esconde entre las paredes. Mientras la torre observa.
Esta foto aparece cargada de simbolismo. La casa nueva con su antena parabólica se abre al mundo y al futuro, mientras al fondo, la espadaña de la iglesia recuerda un pasado que sigue presente con sus artísticas piedras románicas.
Alegra ver casas nuevas en los pueblos pequeños. Es señal de vida, de continuidad, de proyectos de futuro.
Desde el monte se puede ver Peña Pico, desde cuya cima se contemplan hermosas vistas de la tierra palentina. Merece la pena subir a la cima y disfrutar de los bellos paisajes de su entorno.
Los jóvenes pinos contemplan con admiración la belleza de las montañas palentinas.
El ritmo de las estaciones ofrece diferentes vistas del valle de la Ojeda. Aquí, aparece La Vid escondido entre el frondoso monte y la majestuosa Peña Amaya.
El Espigüete resalta al fondo con toda su belleza y grandiosidad.