Si hay algo que he aprendido, es que la piedad es más inteligente que el odio, que la misericordia es preferible aún a la justicia misma, que si uno va por el mundo con mirada amistosa, uno hace buenos
amigos.
Y muchas veces, conocer y alejarse de alguien evita problemas y muchos disgustos, la pena es que aún sabiendolo, conoces a la gente tarde. Buenas
noches para la gente de buen corazón.