Buenas mañanas, 15ºC de temperatura,
cielo despejado y ni pizca de viento, total:
primavera, si no fuera porque salgo al
jardín y me encuentro con los membrillos preciosos todos amarillos... me lo creo, que es primavera claro.
Hace un par de días, una señora amable y estupenda me viene con un obsequio, quiere regalarme membrillos ¡ah, ah,! la digo, ¿que quieres membrillos? nada no te preocupes ahora te preparo una jaula entera y Ella toda nerviosa - ¡que no, que no!, que yo quiero darte membrillos,
... (ver texto completo)