.-.- El
granizo de Amado Nervo.-.-
¡Tin, tin, tin, tin! Yo caigo del
cielo, en insensato
redoble, al
campo y todos los céspedes maltrato.
¡Tin, tin! ¡Muy buenas tardes, mi hermana la pradera!
Poeta, buenas tardes, ¡ábreme tu
vidriera!
Soy diáfano y geométrico, tengo esmalte y blancura
tan finos y suaves como una dentadura,
y en un derroche de ópalos blancos me multiplico.
¡La linfa canta, el copo cruje, yo... yo repico!
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