Muchas leyendas envuelven a los miembros de la corte de honor de la boda. Se dice que en tiempos de los vikingos los ujieres ayudaban al novio a raptar a la novia de una tribu rival. El día de la ceremonia, estos cómplices servían de “señuelo”, vistiéndose de modo similar al del novio, para despistar así a los malos espíritus. Después de la ceremonia también evitaban que los familiares de la novia descubrieran el paradero de la pareja. Por su parte, la novia se rodeaba de un grupo de amigas para ... (ver texto completo)