Sirva esta imágen para ilustrar el comentario que ahora paso a desarrollar. Se trata de la casa de D. Baldomero Macho San Millán, farmaceútico de Herrera y de cuyo establecimiento guardo algún recuerdo. Esta farmacia o botica, como se tenía costumbre denominar este tipo de locales (de ahí que las personas que los regentaban recibieran el apelativo de boticarios), era una estancia en cierto modo amplia y con el piso de madera. Cuando uno entraba en ella, enseguida se impregnaba de los olores propios ... (ver texto completo)