Muchas gracias a todos por vuestros amables mensajes. Mi madre siempre amo y pensó en Herrera como su destino final, y allí será, siguiendo sus deseos donde finalmente reposaran sus cenizas, en nuestra amada tierra natal, y juntó a su siempre añorado y amado esposo, que la ha esperado durante 52 años.
Quiero agradecer también vuestras consoladoras palabras que además contribuyen a mantener la memoria de nuestra querida madre, a quien la vida le dio una gran fortaleza que mostró hasta el final. Muchas gracias.