Micieces pueblo en marcha crucemos los dedos para que sigaeste alcalde mas tiempo, y eso que no lo conoco.
Cada vez que paso por el molino procuro no caerme pues hay un puente.
Parece un gigante que nos mira de reojo. La verdad es que de noche, impresionaba pasar a su lado, cuando eramos pequeños. Por otra parte, el pueblo, no estaba tan iluminado como ahora. Además, allí estaba la huesera, entre la torre y la iglesia. En la oscuridad de la noche se convertía en el ogro más temido.
Las ruinas no vienen porque sí. Todo tiene una explicación y es de agradecer que quienes conocen la historia la cuenten para que todos los sepamos. Es triste ver cómo en muchas ocasiones quienes tienen que protegernos, se desentienden sin darnos explicaciones. Es una cadena de irresponsabilidades que terminan en ruinas como ésta para verguenza propia y ajena.
La nieve ha cuebierto el campo y las montañas. Imagen fantástica de momentos únicos.
Es una pena que en solo 4 años que tiene esa foto el paisaje haya cambiado tanto. Por una decisión del pleno municipal, que nadie entiende, se quitaron los tejados de esos almacenes con la promesa de poner unos nuevos y habilitar estos locales. Pero por lo visto el presupuesto se debió acabar nada más poner el tejado a la primera nave y éstas están ahora en estado ruinoso.
A ver si con las elecciones municipales uno de los nuevos candidatos tiene a bien poner de una vez los tejados de esos almacenes ... (ver texto completo)
¡Que cuidada está la ermita! Ha sido una sorpresa agradable conocerla.
Por lo que se ve, siguen intentando llevarse piedras de aquí. ¿Para qué?
Es que nadie puede hacer nada por este, mi pueblo, para que cada vez no vaya a menos, y menos, y menos...
En este lugar bañé alguna vez a mi perrilla.
Yo conozco a la chica rubia de la foto, es de nogales.
Me he reconocido en esta foto, yo tenia cuatro años me tiene mi tia en brazos fue emocionante conocer a los chiripitiflauticos.
Yo he pasado este puente muchas veces mis abuelos vivian y trabajaban en la fabrica, me trae muchos recuerdos de la infancia, de lo bien que lo pasabamos jugando en aquellos largos veranos.
La serenidad y la tranquilidad del campo también se reflejan en la fotos.
¿Tendrá algo ver el nombre de San Jorde con el de "San Jordi" catalán?