Fernando se me ha encogido el corazón, ¡qué lastima! no pido perdón a Piedad Lantada porque no me siento culpable, pero lamento muchísimo la falta de sensibilidad, de interés y de cultura de los responsables de entonces. Saludos foreros
Yo también tengo la misma sensación de decepción y de impotencia por ese final tan sin sentido, está claro que los responsables no supieron apreciar, ni valorar, ni respetar el regalo que se hizo al pueblo, y de ningún modo tenian el derecho a decidir por si mismos y destruirlo.
A nosotros solo nos queda el sentimiento de verguenza ajena ante Piedad Lantada. ¡Qué verguenza!
A nosotros solo nos queda el sentimiento de verguenza ajena ante Piedad Lantada. ¡Qué verguenza!