Y esto ocurre, aquí y ahora, estamos preparados para ver estas cosas en otros países, recuerdo un programa donde una señora intentaba convencer a dos personas dueñas de un ¿bar? o algo así para poder llevarse a un mono (no se la especie), le mantenías atado a una cadena mientras los clientes le tiraban todo tipo de cosas, desde cacahuetes a trozos de plástico, pasando por un sinfín de cosas irreconocibles, la gracia era ver como el pobre simio, intentaba comer todo lo que le lanzaban, los parroquianos ... (ver texto completo)