Has dado en el clavo Félix. Creo recordar que los jugadores se alternaban conforme fallaban el golpeo y me imagino que el cansancio o el aburrimiento se encargaban de poner fin al juego, pero era muy divertido. Arambol, desconocía que la pita fuera también el juego de las canicas en algunos sitios. Un saludo.
Teneis razón Arambol y tú, sobre cómo se jugaba a la PITA. Como se lanzaba con fuerza y lo más lejos posible, algunas veces se nos ENCAJABA (otra palabra de entonces), en algún
tejado.
Lo malo venía que como se jugaba por las
calles, en alguna ocasión los cristales de la
casas cercanas, sufrian las consecuencias y entonces, ya estaba la bronca, si los dueños, sabían quien había roto el cristal, y se lo decían a tus padres. Un saludo