Arambol:
En el mensaje anterior he puesto cosas de niñas, y como juego favorito las mariquitas (muñecas recortables con vestiditos), pero por la noche y sobre todo en verano en la calle quintana (donde iba y sigo yendo) la voz cantante en los juegos la llevaban los chicos, asi que las niñas eramos todo terreno y no teniamos problemas de juegos discriminatorios de sexo, cosa que los chicos si.
En el mensaje anterior he puesto cosas de niñas, y como juego favorito las mariquitas (muñecas recortables con vestiditos), pero por la noche y sobre todo en verano en la calle quintana (donde iba y sigo yendo) la voz cantante en los juegos la llevaban los chicos, asi que las niñas eramos todo terreno y no teniamos problemas de juegos discriminatorios de sexo, cosa que los chicos si.
Hoy en día, dicen los sociólogos que, hay que dejar a los niños que jueguen a lo que quieran.
Eso ya se hacía antes aunque existía la manía de que los niños jugaran a niños y las niñas a niñas. Lo contrario provocaba comentarios.
La calle Quintana, sin coches era de las más anchas de Herrera y allí se jugaba mucho: grandes partidos de fútbol, Carlos Peral y yo jugábamos mucho al tenis. No había casi coches. Parábamos un rato para que descargara el camión mi tío Luis y uno de los primeros coches ... (ver texto completo)
Eso ya se hacía antes aunque existía la manía de que los niños jugaran a niños y las niñas a niñas. Lo contrario provocaba comentarios.
La calle Quintana, sin coches era de las más anchas de Herrera y allí se jugaba mucho: grandes partidos de fútbol, Carlos Peral y yo jugábamos mucho al tenis. No había casi coches. Parábamos un rato para que descargara el camión mi tío Luis y uno de los primeros coches ... (ver texto completo)