“ Hola enemigo, te entrego la llave de mi alma, porque sé que te caigo tan mal que la cuidarás como un gran amigo, cada palabra tuya con hipocresía es darle seguridad a mi mente, cada vez que quieres humillarme es darle dignidad a mi vida, cada palabra con rencor, es hacer que yo me valore como persona, cada vez que tropiezo por tu culpa es protegerme de una gran caída, cada mentira tuya es hacer que yo viva con honestidad, cada error que haces que yo tenga, es vivir mi vida con aciertos, gracias ... (ver texto completo)