Podemos, ya que estamos en la fuente, seguir el camino hacia arriba, apenas diez minutos y tendremos la Llastra a nuestros pies. Roca oscura. Es como una verruga entre el verde monótono del roble; allí terminaba la presa que traía el agua desde el nacedero del rió, desde la Salsa de Rosales. Allí, a los pies de esa roca la precipitaban hacia “la mina”, situada abajo, a la vera del río. No creo que se vean restos, el monte lo tapa todo. Hasta hace poco se conservo parte de los edificios y una gran ... (ver texto completo)