que paces felises pascuas y una buena primavera, saludos a jose besos teresa baradero
UN AMIGO NO ES LO MISMO QUE UN AMIGO OMAÑES ¡

VIVAMOS COMO OMAÑESES
Un amigo es alguien que nunca te pide comida…
Un amigo OMAÑES es la razón por la que organizas una comida.

Un amigo te pregunta cómo estás…
Un amigo OMAÑES te dice que te ve bien, te abraza y te besa.

Un amigo puede que nunca te haya visto llorar… ... (ver texto completo)
Hola Dany que chulo y además es así ¿te lo has inventado o lo sacaste de algun sitio? besines.
Muy bien... ahora que ya esta bautizada solo queda atrapar a la criatura y
ponerle el collar transmisor para que Tirso la pueda seguir el rastro y
organizar visitas - con cuidadito, que los corzos estresados tienen muy
mal genio.

Ana
ya le puse el esquilon, mas barto y mejor
Gracias Peña por la instantánea que como en todos los festejos inmortaliza Pepe el cartero de Inicio. Fue exactamente el 15 de agosto en Pandorado del año 64, lo tengo bien presente porque fue el año en que comenzó mi vida laboral. Los mozos, empezando por la izquierda, tú, yo, Eloy hijo de Alquilio de Campo y hermano de Albina, y Demetrio hijo de Geno y de María también de Campo. El que está detrás creo que es Ángel de Irundino de Santibáñez, aquí ya no estoy tan seguro. Un abrazo.
Buenos dias para tod@s, disfrutar del dia.
Besitos.
El Pepe ese de Inicio debe de ser neurocirujano de vocacion, porque vaya
cortes de craneo que hizo al personal

Ana
Jodé!..... como os ponéis las Victorinas.... vale, vale, lo pongo:

Se hace con bacalao salado..... yo lo compro desalado que... sofrito que te quito
No hace falta comprar lomos..... todo lo contrario, porque se hace mas bien desmenuzado
solo hace falta:
el bacalao...... en cantidad a estimar partido por el hambre y dividido por los comensales
gambas peladas (congeladas o no).... valen colas de langostino... ect
tomate fritido..... si es natural mejor (a mi me gusta poco para no cargar) vale ... (ver texto completo)
Gracias monin... por la explicacion.... tienes una sorna......
Saludines sin dudas...
Amigo El Carballo,

Hace años era muy rápido, pero en esta ocasión he andado a la misma velocidad que solía andar el caballo del malo en las novelas de Marcial Lafuente Estefanía. Por no haberte felicitado en su día, quiero compensarte con este regalo de afotico que te trasladará un rato a los recuerdos de aquellos años mozos.
No sé si es del 64 0 del 63, más bien creo que del 63. Si tú lo sabes, me lo dices y corregimos la fecha.
De los mozos de Campo no me alcanza la memoria. Si recuerdas, ... (ver texto completo)
Jodé!..... como os ponéis las Victorinas.... vale, vale, lo pongo:

Se hace con bacalao salado..... yo lo compro desalado que... sofrito que te quito
No hace falta comprar lomos..... todo lo contrario, porque se hace mas bien desmenuzado
solo hace falta:
el bacalao...... en cantidad a estimar partido por el hambre y dividido por los comensales
gambas peladas (congeladas o no).... valen colas de langostino... ect
tomate fritido..... si es natural mejor (a mi me gusta poco para no cargar) vale ... (ver texto completo)
Me encanto AMA, yo lo mire por internete, jaja y hay muchas formas de hacerlo,, hasta lo encontre un expres, gracias y lo intentare hacer,
Todo un detalle el tuyo,,
Un besoooooooooooooooooo
Jodé!..... como os ponéis las Victorinas.... vale, vale, lo pongo:

Se hace con bacalao salado..... yo lo compro desalado que... sofrito que te quito
No hace falta comprar lomos..... todo lo contrario, porque se hace mas bien desmenuzado
solo hace falta:
el bacalao...... en cantidad a estimar partido por el hambre y dividido por los comensales
gambas peladas (congeladas o no).... valen colas de langostino... ect
tomate fritido..... si es natural mejor (a mi me gusta poco para no cargar) vale ... (ver texto completo)
Pues después de esta lectura tan amena, yo, si soy partidaria de hacerlo.
A ver luego quien se atrevé a comerlo, aparte de "ello", y por si las moscas haremos una tortilla de patatas.
Pues nada buen provecho, y me voy corriendo a comprar el bacalao, no vaya ser, que se nos haya terminado el "desalao".
y para acabar, vengo con este árbol, que para mi gusto es fantástico.
Y les deseo a todos unos días bonitos.
Ya me despido hasta después de las mini vacaciones de la Sma. Sta.
Para mi este árbol represente un poco la dureza del camino. Ese camino que nos toca recorrer a todos y que de alguna forma todos mejor o peor vamos dando, y dejando un poco de nosotros mismos.
Un saludo y hasta la vista.
Su hijo Pedro me ha contado cómo trabajaba. Dice que un día se levantó a las cinco de la mañana, dividió una cuartilla en cuatro partes iguales y se puso a escribir fichas de palabras sin más preparativos. Sus únicas herramientas de trabajo eran dos atriles y una máquina de escribir portátil, que sobrevivió a la escritura del diccionario. Primero trabajó en la mesita de centro de la sala. Después, cuando se sintió naufragar entre libros y notas, se sirvió de un tablero apoyado sobre el respaldar ... (ver texto completo)
Pasó sus últimos años en un apartamento del norte de Madrid, con una terraza grande, donde tenía muchos tiestos de flores, que regaba con tanto amor como si fueran palabras cautivas. Le complacían las noticias de que su diccionario había vendido más de 10.000 copias, en dos ediciones, que cumplía el propósito que ella se había impuesto y que algunos académicos de la lengua lo consultaban en público sin ruborizarse. A veces le llegaba un periodista desperdigado. A uno que Ie preguntó por qué no contestaba ... (ver texto completo)
Es un diccionario de uso; es decir, que no sólo dice lo que significan las palabras, sino que indica también cómo se usan, y se incluyen otras con las que pueden reemplazarse. «Es un diccionario para escritores», dijo María Moliner una vez, hablan do del suyo, y lo dijo con mucha razón. En el diccionario de la Real Academia de la Lengua, en cambio, las palabras son admitidas cuando ya están a punto de morir, gastadas por el uso, y sus definiciones rígidas parecen colgadas de un clavo. Fue contra ... (ver texto completo)
Su hijo Pedro me ha contado cómo trabajaba. Dice que un día se levantó a las cinco de la mañana, dividió una cuartilla en cuatro partes iguales y se puso a escribir fichas de palabras sin más preparativos. Sus únicas herramientas de trabajo eran dos atriles y una máquina de escribir portátil, que sobrevivió a la escritura del diccionario. Primero trabajó en la mesita de centro de la sala. Después, cuando se sintió naufragar entre libros y notas, se sirvió de un tablero apoyado sobre el respaldar de dos sillas. Su marido fingía una impavidez de sabio, pero a veces medía a escondidas las gavillas de fichas con una cinta métrica, y les mandaba noticias a sus hijos. En una ocasión les contó que el diccionario iba ya por la última letra, pero tres meses después les contó, con las ilusiones perdidas, que había vuelto a la primera. Era natural, porque María Moliner tenía un método infinito: pretendía agarrar al vuelo todas las palabras de la vida. «Sobre todo las que encuentro en los periódicos», dijo en una entrevista. «Porque allí viene el idioma vivo, el que se está usando, las palabras que tienen que inventarse al momento por necesidad». Sólo hizo una excepción: las mal llamadas malas palabras, que son muchas y tal vez las más usadas en la España de todos los tiempos. Es el defecto mayor de su diccionario, y María Moliner vivió bastante para comprenderlo, pero no lo suficiente para corregirlo. ... (ver texto completo)
María Moliner nació en Paniza, un pueblo de Aragón, en 1900. O, como ella decía con mucha propiedad: « En el año cero". De modo que al morir había cumplido los ochenta años. Estudió Filosofía y Letras en Zaragoza y obtuvo, mediante concurso, su ingreso al Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios de España. Se casó con don Fernando Ramón y Ferrando, un prestigioso profesor universitario que enseñaba en Salamanca una ciencia rara: base física de la mente humana. María Moliner crió a sus hijos como toda ... (ver texto completo)
Es un diccionario de uso; es decir, que no sólo dice lo que significan las palabras, sino que indica también cómo se usan, y se incluyen otras con las que pueden reemplazarse. «Es un diccionario para escritores», dijo María Moliner una vez, hablan do del suyo, y lo dijo con mucha razón. En el diccionario de la Real Academia de la Lengua, en cambio, las palabras son admitidas cuando ya están a punto de morir, gastadas por el uso, y sus definiciones rígidas parecen colgadas de un clavo. Fue contra ese criterio de embalsamadores que María Moliner se sentó a escribir su diccionario en 1951. Calculó que lo terminaría en dos años, y cuando llevaba diez todavía andaba por la mitad. «Siempre le faltaban dos años para terminar», me dijo su hijo menor. Al principio le dedicaba dos o tres horas diarias, pero a medida que los hijos se casaban y se iban de la casa le quedaba más tiempo disponible, hasta que llegó a trabajar diez horas al día, además de las cinco de la biblioteca. En 1967 -presionada sobre todo por la Editorial Gredos, que la esperaba desde hacía cinco años- dio el diccionario por terminado. Pero siguió haciendo fichas, y en el momento de morir tenía varios metros de palabras nuevas que esperaba ver incluidas en las futuras ediciones. En realidad, lo que esa mujer de fábula había emprendido era una carrera de velocidad y resistencia contra la vida. ... (ver texto completo)
Se llama Diccionario de uso del español, tiene dos tomos de casi 3.000 páginas en total, que pesan tres kilos, y viene a ser, en consecuencia, más de dos veces más largo que el de la Real Academia de la Lengua, y -a mi juicio- más de dos veces mejor. María Moliner lo escribió en las horas que le dejaba libre su empleo de bibliotecaria, y el que ella consideraba su verdadero oficio: remendar calcetines. Uno de sus hijos, a quien le preguntaron hace poco cuántos hermanos tenía, contestó: «Dos varones, ... (ver texto completo)
María Moliner nació en Paniza, un pueblo de Aragón, en 1900. O, como ella decía con mucha propiedad: « En el año cero". De modo que al morir había cumplido los ochenta años. Estudió Filosofía y Letras en Zaragoza y obtuvo, mediante concurso, su ingreso al Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios de España. Se casó con don Fernando Ramón y Ferrando, un prestigioso profesor universitario que enseñaba en Salamanca una ciencia rara: base física de la mente humana. María Moliner crió a sus hijos como toda ... (ver texto completo)