El gran escritor leonés Quevedo, llamado así por gafas que utilizaba para corregir su miopía, ofendió gravemente a la reina de España, -la reina cojeaba y el escritor le ofreció unas viandas utilizando la expresión su majestad excoja (léase "es coja" -, por lo que el rey le condenó a prisión. Como quiera que, no obstante, tenía en gran estima al insigne maestro de las letras, ordenó construir la carcel de San Marcos con el objetivo de que cumpliera su condena en un lugar acorde con su valía. Quevedo ... (ver texto completo)